"La deconstrucción no es demolición o disimulación. Mientras que diagnostica ciertos problemas estructurales con estructuras aparentemente estables, estas faltas no llevan al colapso de la estructura. Por el contrario, la desconstrucción gana toda su fuerza al retar los valores de armonía, unidad y estabilidad, y al proponer, en su lugar, una forma diferente de ver la estructura: la visión de que las fallas son intrínsecas a la estructura. Éstas no pueden ser eliminadas in destruirla; son, en efecto, la estructura.

Un arquitecto deconstructivista no es, por lo tanto, uno que desmantela edificios, sino uno que ubica los dilemas inherentes entre los edificios. El arquitecto deconstructivista coloca las formas puras de la tradición arquitectónica sobre el sofá e identifica los síntomas de una impureza reprimida. La impureza es llevada a la superficie a través de una combinación de gentil persuasión y violenta tortura, la forma es interrogada."

Wigley, Mark (1988) "Deconstructivist Architecture". En: Jencks, Charles; Kropf, Karl (2006) Theories and Manifestoes of Contemporary Architecture. London: Wiley Academy. p 291.